
Los estudios postmortem de la tintorera (Prionace glauca) que fue asistida por los veterinarios de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) el pasado viernes 24 de julio en la playa de La Pineda de Vila-seca (Tarragona) revelaron que había llegado a la playa en estado semicomatoso; hecho muy improbable en el caso de un animal sano.
Dado al estado del animal y al riesgo potencial que suponía en una zona de baño los veterinarios de la Fundación CRAM procedieron a su eutanasia mediante una inyección letal que se suministró dentro del agua.
El estudio postmortem realizado por los técnicos de la Fundación CRAM el pasado sábado reveló la extrema debilidad del animal en el momento del varamiento provocada por la falta de oxígeno. La asfixia del tiburón pudo ser debida al enmallamiento con algún arte de pesca, una situación grave para estas especies que requieren estar en continuo movimiento para poder respirar.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) la tintorera es el tiburón con una mayor área de distribución del mundo, presente en casi todas las aguas templadas y tropicales. Se calcula que el impacto de su pesca (principalmente se trata de pesca accidental) es de 10 a 20 millones de individuos cada año.
La Fundación CRAM realiza las tareas de rescate de animales marinos por encargo del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat de Catalunya. Este servicio está conectado al teléfono de emergencias (112), donde se pueden dirigir los ciudadanos para dar el aviso de animales marinos enfermos o varados en cualquier punto de la costa catalana.
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